Alemania acusó a Rusia de un intento de "ataque híbrido" con un dron cargado de explosivos en un aeropuerto estratégico el mes pasado. En respuesta, el gobierno alemán anunció la clausura del consulado ruso en Bonn y la cancelación del contrato del Centro Ruso en Berlín, un centro cultural. El Ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, confirmó estas medidas como represalia. La Unión Europea expresó su “plena solidaridad” con Alemania, mientras que la OTAN reafirmó su compromiso de defender a sus miembros. Países como Gran Bretaña, Estonia y Polonia también manifestaron su apoyo a Alemania. Este incidente ha elevado las tensiones diplomáticas entre ambos países y ha provocado una fuerte reacción internacional.