Etteln, un pueblo alemán de 1750 habitantes, ha sido reconocido como la ciudad más inteligente del mundo gracias a su exitosa implementación de la digitalización. Esta transformación ha impulsado la economía local y ha hecho que el pueblo sea un lugar atractivo para vivir. Todos los terrenos disponibles para construcción están ocupados, lo que demuestra un aumento en la demanda de vivienda. Un indicador clave del crecimiento es el casi duplicado número de estudiantes en la escuela primaria local. La digitalización ha revitalizado Etteln, convirtiéndolo en un modelo de desarrollo rural innovador. Este éxito atrae la atención sobre el potencial de las tecnologías inteligentes para mejorar la calidad de vida en comunidades pequeñas.