Diversos estados federados de Alemania están implementando cambios en sus constituciones y normativas internas. Estas reformas afectan específicamente el funcionamiento de los tribunales y de los medios de comunicación públicos. El objetivo principal de estas medidas es proteger el sistema institucional contra la influencia de grupos extremistas. Este movimiento ocurre en un contexto electoral crítico, con tres votaciones regionales programadas para el próximo otoño. En dos de estas regiones, el partido nacionalista y xenófobo Alternativa para Alemania (AfD) se posiciona como el favorito para ganar. Por su parte, el AfD ha criticado abiertamente estas modificaciones legales. Las autoridades buscan así asegurar la estabilidad democrática frente al auge de la derecha radical.
