La superestrella alemana Helene Fischer se presenta esta noche en Arnhem, ante una multitud de decenas de miles de fans del schlager. Originalmente planeado para la Johan Cruijff Arena, el concierto se trasladó al Gelredome, con capacidad para más de 40.000 espectadores. Fischer expresó su sorpresa y gratitud por la cálida acogida que recibe en los Países Bajos, destacando la energía festiva del público neerlandés. Reconoció que sus seguidores en este país son particularmente entusiastas y ruidosos, algo que ya había advertido a su banda. La artista, conocida por su mezcla de schlager y pop, ha ganado numerosos premios musicales en Alemania. Nacida en Siberia, Fischer se mudó a Alemania a los cuatro años y a menudo menciona su herencia rusa, que influye en su música. Sus espectáculos, descritos como de clase mundial, combinan música, acrobacias y efectos visuales impresionantes.