El líder del grupo parlamentario de la CDU, Jens Spahn, ha renunciado a su cargo tras la creciente presión pública y mediática. La controversia surge debido a que Spahn y su esposo recurrieron a una gestación subrogada en Estados Unidos para tener a su hijo. Esta práctica, legal en algunos estados de EE.UU., es ilegal en Alemania y genera un intenso debate ético y legal. La decisión de Spahn de utilizar esta vía ha sido ampliamente criticada por diversos sectores políticos y sociales alemanes. Su renuncia busca, aparentemente, proteger a su partido de una mayor repercusión negativa. El caso reaviva el debate sobre la regulación de la gestación subrogada en Alemania y los dilemas morales que plantea.