El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, ha negado la existencia de un bloqueo económico contra Cuba. En lugar de un bloqueo, Wadephul enfatizó la necesidad de una "mejor gobernanza" por parte del régimen cubano. Sus declaraciones implican una crítica a las políticas internas de Cuba como factor determinante en las dificultades económicas del país. El ministro alemán no ha detallado medidas concretas que justifiquen su postura, pero sí ha vinculado la situación económica cubana a la gestión del gobierno. Esta posición contrasta con las acusaciones habituales del gobierno cubano, que atribuye sus problemas principalmente al embargo estadounidense. La declaración de Wadephul podría generar tensiones diplomáticas entre Alemania y Cuba. El gobierno alemán busca un diálogo constructivo, pero condiciona una mayor cooperación a avances en materia de derechos humanos y libertades políticas en la isla.
