Peter Leibinger, jefe de la Federación de las Industrias Alemanas (BDI), ha afirmado que Alemania posee un gran potencial de crecimiento a largo plazo, comparándola con una acción de valor. Subraya que, a pesar de los desafíos, invertiría en Alemania si fuera una sociedad anónima. Leibinger también enfatizó la imposibilidad de cualquier colaboración con el partido de extrema derecha AfD, argumentando diferencias fundamentales en valores y políticas. Identificó problemas estructurales en la economía alemana como obstáculos para su desarrollo. Entre estos, se incluyen la burocracia excesiva, la falta de inversión en digitalización e infraestructura, y la escasez de mano de obra cualificada. A pesar de estos inconvenientes, Leibinger se muestra optimista sobre el futuro económico de Alemania, destacando su capacidad de innovación y su fuerte base industrial. Su declaración busca transmitir confianza en la economía alemana a pesar de los retos actuales.
