Un médico alemán confesó ante el tribunal el asesinato de doce de sus pacientes, entre septiembre de 2021 y julio de 2024. El profesional está acusado de la muerte de un total de quince personas: doce mujeres y tres hombres. La confesión se produjo tras la reproducción de grabaciones secretas de una conversación telefónica entre el médico y su esposa, realizada mientras estaba en prisión. En estas conversaciones, el médico admitió haber causado la muerte de los pacientes. Durante una declaración de treinta minutos, el acusado manifestó su capacidad para explicar sus acciones y asumió la responsabilidad por sus actos. Las autoridades continúan investigando las circunstancias que rodearon estos hechos. El caso ha generado conmoción en Alemania.