Un tribunal alemán ha condenado a un hombre de 81 años a cadena perpetua por el asesinato de una turista estadounidense cometido en 1994. El acusado confesó parcialmente el crimen al inicio del juicio. Las investigaciones revelaron que agredió sexualmente y apuñaló nueve veces a Emily López, de 24 años, en septiembre de 1994. La víctima fue atraída a un edificio abandonado alejado de miradas curiosas. Su cuerpo fue descubierto poco después por unos niños que jugaban en la zona. El caso, sin resolver durante décadas, se esclareció gracias a la nueva tecnología que permitió analizar muestras de ADN antiguas. El arresto del sospechoso se produjo en febrero de 2026 en una residencia de ancianos cerca de Coblenza.