El tribunal superior de apelaciones de Baviera ha dictaminado que la oficina regional de la inteligencia alemana puede continuar vigilando al partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD). La decisión permite la continuación de la vigilancia sobre el partido más popular del país, a pesar de las controversias suscitadas. Esta autorización se produce en un contexto de creciente preocupación por las actividades del AfD y su posible amenaza al orden democrático. Las autoridades justifican la medida como necesaria para proteger la Constitución alemana. La vigilancia se centra en la recopilación de información sobre las actividades y la ideología del partido. La AfD ha criticado la decisión, denunciándola como una persecución política. El fallo judicial confirma la legalidad de las prácticas de inteligencia en relación con el partido.
