Las ciudades alemanas de Dortmund y Colonia están considerando legalizar la posesión de pequeñas cantidades de crack, siguiendo un modelo similar al implementado en Zúrich. Esta propuesta responde al creciente consumo de esta droga en Alemania y busca reducir los riesgos asociados a su adquisición ilegal. El plan se centra en permitir a los consumidores obtener crack de fuentes controladas, con el objetivo de disminuir la delincuencia y mejorar la atención médica. Las autoridades locales argumentan que la legalización controlada podría facilitar la intervención temprana y el acceso a programas de tratamiento para personas con adicción. La iniciativa busca desmantelar las redes de tráfico de drogas y reducir la propagación de enfermedades infecciosas. Se espera que el debate sobre esta medida genere controversia a nivel nacional, considerando las implicaciones legales y sociales de la legalización de drogas. La implementación del modelo zuriqués implicaría la distribución supervisada y la reducción de daños.
