El canciller alemán Friedrich Merz condenó firmemente las declaraciones del ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben-Gvir, quien había solicitado el asesinato selectivo de palestinos. Esta condena se produce en un momento de creciente presión sobre el gobierno alemán para que tome medidas. Las declaraciones de Ben-Gvir han generado indignación internacional y preocupaciones sobre la escalada de violencia en la región. Merz enfatizó que tales afirmaciones son inaceptables y socavan los esfuerzos por una solución pacífica al conflicto israelí-palestino. La postura del canciller representa una clara distancia del gobierno alemán frente a las políticas extremistas de algunos miembros del gobierno israelí. Se espera que esta condena impulse a una mayor presión diplomática para evitar acciones que pongan en peligro a la población palestina y desestabilicen aún más la región. La situación exige una respuesta internacional unificada para promover la paz y el respeto de los derechos humanos.