Durante la cumbre del G7 celebrada en Francia, la canciller alemana Friedrich Merz obsequió al presidente estadounidense Donald Trump con una camiseta de la selección alemana. El gesto ocurrió al margen de las reuniones oficiales del evento. No se han revelado los motivos específicos detrás del regalo, pero se considera un acto de cortesía diplomática. La entrega se produjo en un contexto de tensiones comerciales y políticas entre Estados Unidos y algunos países del G7, incluyendo Alemania. El incidente ha generado interés mediático por su simbolismo potencial. La cumbre del G7 reúne a los líderes de las economías más industrializadas del mundo para discutir temas globales clave. El regalo de la camiseta podría interpretarse como un intento de fomentar relaciones más amigables.