Autoridades en el estado de Sajonia-Anhalt, Alemania, obligaron a un operador de playa junto a un lago a eliminar una norma que exigía a los visitantes comprender el idioma alemán. La regla, que generó controversia, impedía el acceso a personas que no dominaran el alemán. Las autoridades consideraron la medida discriminatoria y contraria a la ley. El operador de la playa había implementado la política para evitar conflictos y garantizar la seguridad de los visitantes. La decisión de eliminar el requisito se produce tras las quejas de varios grupos y la intervención de las autoridades locales. Se busca ahora una solución que permita el acceso a todos los ciudadanos sin discriminación lingüística.