Alemania está intensificando las medidas contra un fraude que permitía a los conductores evitar la suspensión del permiso de conducir. Durante años, algunos conductores han utilizado una táctica para transferir los puntos de penalización acumulados, aprovechando las diferencias con el sistema neerlandés. Ahora, el gobierno alemán ha anunciado multas de hasta 30.000 euros para quienes sean sorprendidos cometiendo esta infracción. Esta acción busca fortalecer la seguridad vial y garantizar que las sanciones por infracciones de tráfico se cumplan efectivamente. La práctica fraudulenta consistía en manipular el sistema de puntos, que en Alemania es más restrictivo que en los Países Bajos. Las nuevas regulaciones buscan disuadir a los conductores de recurrir a este tipo de artimañas. Se espera que la medida tenga un impacto significativo en la reducción de conductas peligrosas al volante.
