En el aeropuerto de Colonia-Bonn, Alemania, un hombre de 45 años, identificado como bombero mexicano, fue detenido al intentar ingresar a la zona de salida con una maleta llena de reptiles. Los funcionarios de aduanas descubrieron más de 90 lagartijas y serpientes venenosas escondidas en botellas de champú y crema, recipientes de plástico y dentro de calcetines. El individuo mostraba signos de nerviosismo al intentar pasar por el canal verde del aeropuerto. Las autoridades investigan el caso como un presunto intento de tráfico de fauna silvestre. Se desconoce el destino final de los animales y las razones detrás de este insólito contrabando. Este incidente ha generado alerta en las autoridades aeroportuarias sobre el control de especies protegidas.