La privatización de GEPCO ha despertado un notable interés por parte de inversores, según fuentes oficiales. Este alto nivel de interés sugiere una perspectiva positiva para la compañía y un posible impulso para el sector energético. Las autoridades no han revelado la identidad de los inversores interesados, pero confirman que provienen de distintos mercados internacionales. Se espera que el proceso de privatización genere competencia y eficiencia en la distribución de energía. El gobierno confía en que la venta de GEPCO contribuirá a la modernización de la infraestructura y a la mejora del servicio para los consumidores. El cronograma para la finalización del proceso se mantiene según lo previsto, con una fecha de cierre estimada en los próximos meses.