Manifestantes en Ginebra protagonizaron actos de vandalismo, incluyendo el incendio de un vehículo Tesla y daños a una sucursal bancaria, en anticipación a la cumbre del G7 que se celebra cerca de la frontera con Francia. La protesta, que congregó al menos a 7.000 personas, fue una expresión de descontento hacia la élite adinerada. Aunque la marcha fue mayormente pacífica, los incidentes de violencia marcaron el inicio de las protestas previas a la reunión de líderes mundiales. Las autoridades no han reportado heridos hasta el momento. Se espera que la cumbre del G7 aborde temas económicos y geopolíticos de relevancia global. Los manifestantes buscan visibilizar la desigualdad y la necesidad de políticas más justas.
