El cantón de Ginebra, Suiza, ha aprobado en referéndum, con un 51.4% de los votos, una enmienda constitucional que prohíbe a los funcionarios electos mostrar símbolos religiosos visibles durante el ejercicio de sus funciones. Esta decisión refuerza la imagen secular del cantón, considerada tradicionalmente la más laica de Suiza. La votación reaviva un debate que ha persistido durante años en el país. La nueva ley restringe la exhibición de símbolos religiosos como cruces, velos o kipás mientras los funcionarios estén en servicio. Los defensores argumentan que la medida promueve la neutralidad del Estado, mientras que los opositores la consideran una violación de la libertad religiosa. La implementación y alcance exacto de la prohibición aún están por definirse. Este resultado sigue la línea de restricciones similares debatidas en otros cantones suizos.
