Una marcha de protesta contra la cumbre del G7 en Ginebra derivó en actos de vandalismo y violencia. Durante las manifestaciones, un grupo de manifestantes incendió un vehículo de la marca Tesla. Asimismo, los disturbios provocaron la rotura de los cristales de las oficinas de las Naciones Unidas. El evento se produce en el marco de la reunión de líderes mundiales en Evian-les-Bains. En dicho encuentro participan los mandatarios de Francia, Reino Unido, Canadá, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos. La Unión Europea también se suma a estas deliberaciones internacionales. Las autoridades locales han tenido que lidiar con las consecuencias de estas acciones disruptivas.
