La futura existencia de la zona de caza de patos en Geelong, Australia, está en entredicho debido al creciente número de residentes en las áreas aledañas. Cazadores y organizaciones de rescate de fauna expresan preocupación por la seguridad y la viabilidad de la práctica cinegética ante la proximidad de viviendas. El debate se centra en el potencial conflicto entre la actividad de caza y el bienestar de los nuevos habitantes. Las autoridades aún no han emitido una declaración oficial sobre el futuro de la zona. Existe la posibilidad de que se restrinja o incluso se elimine el permiso para cazar en la región. La situación plantea interrogantes sobre la convivencia entre la preservación de las tradiciones cinegéticas y el desarrollo urbano. Se espera una resolución en las próximas semanas.