La guerra en la Franja de Gaza ha transformado radicalmente la relación de los residentes con sus teléfonos móviles. De ser dispositivos para comunicación y entretenimiento, ahora son indispensables para la vida diaria. Las familias dependen de ellos para adquirir alimentos, bienes, recibir educación y pagar el transporte, todo a través de aplicaciones bancarias y billeteras electrónicas, debido a la escasez de efectivo provocada por restricciones israelíes. Esta situación refleja un intento deliberado de dificultar la vida de los habitantes. Además, la prohibición de importar teléfonos nuevos y repuestos ha disparado los precios. Un líder de Hamás ha indicado que la reciente visita de una delegación del movimiento a Egipto aborda temas que van más allá de la situación en la Franja.