Tras el cese al fuego, la violencia se reanudó en Gaza con la muerte de un palestino en un ataque israelí contra el campo de refugiados de Bureij, en el centro de la Franja. Con esta nueva víctima, el número total de palestinos fallecidos desde el fin de la tregua asciende a 983. Paralelamente, en Cisjordania ocupada, un palestino con discapacidad resultó herido de bala en un incidente no especificado. Estos hechos ponen en entredicho la estabilidad del alto el fuego alcanzado. Las autoridades palestinas han condenado los ataques, mientras que Israel no ha emitido una declaración oficial sobre el incidente en Bureij. La situación sigue siendo tensa y volátil en ambos territorios. La comunidad internacional observa con preocupación el recrudecimiento de la violencia.
