Funcionarios de los Estados Unidos e Israel están utilizando una disminución en los casos de desnutrición aguda para afirmar que no existe hambre en Gaza. Esta afirmación se basa en una interpretación selectiva de los datos de la ONU, ignorando la grave crisis humanitaria que persiste en la Franja de Gaza. Críticos denuncian que esta táctica busca minimizar la urgencia de la ayuda humanitaria y justificar la continuación de las operaciones militares. La disminución en la desnutrición aguda puede estar relacionada con la limitada ayuda que ha logrado entrar a Gaza, aunque de forma insuficiente. Sin embargo, la situación general de inseguridad alimentaria sigue siendo alarmante para la gran mayoría de la población en Gaza. La manipulación de estos datos de la ONU genera preocupación sobre la transparencia y la veracidad de la información que se proporciona sobre la crisis en Gaza.