Haidar Abu Middain, de 60 años, recolecta ramas secas de olivos talados en lo que antes era uno de los olivares más prósperos en el centro de Gaza. La propiedad, que pertenecía a su familia junto con sus tíos, abarcaba 900 dunums –aproximadamente 220 acres– de árboles que, en esta época del año, estarían cargados de frutos maduros. La situación refleja la destrucción sufrida por los agricultores de Gaza debido a las acciones israelíes en la región. El paisaje otrora fértil ahora se presenta como tierra árida y desolada, simbolizando la pérdida de un importante sustento económico para las familias locales. Esta pérdida impacta directamente en la agricultura y la seguridad alimentaria de la franja de Gaza. Los olivares de Gaza han sido históricamente vitales para la economía local.