Un alto el fuego entre Hamás, el grupo armado palestino, e Israel entró en vigor en octubre pasado. Sin embargo, los ataques israelíes no se han detenido a pesar del acuerdo. La situación en Gaza sigue siendo crítica, con un saldo de al menos mil vidas perdidas. Los bombardeos y operaciones militares israelíes continúan en la región. Esta persistencia de violencia genera preocupación internacional sobre el cumplimiento del alto el fuego y la seguridad de la población civil palestina. La comunidad internacional insta a un cese total de hostilidades y a la protección de los civiles. La escalada de violencia pone en riesgo la estabilidad regional.