Ataques aéreos israelíes en la Franja de Gaza cobraron la vida de al menos ocho palestinos, entre ellos dos menores de edad, y causaron heridas a más de cuarenta personas. Los bombardeos se extendieron por diversos puntos del territorio palestino. Este nuevo episodio de violencia eleva el número total de víctimas desde el inicio del conflicto a más de 73.000, según fuentes oficiales. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por el creciente número de bajas civiles. No se ha emitido una declaración oficial por parte de las autoridades israelíes sobre estos últimos ataques. La situación humanitaria en Gaza continúa deteriorándose, con escasez de suministros básicos y acceso limitado a atención médica. El conflicto persiste sin un alto el fuego a la vista.