Las autoridades provinciales de Gaza han confirmado dos casos de violencia contra menores, lo que ha desencadenado una investigación sobre sus familias. Uno de los casos involucra a una abuela acusada de agredir a una niña y obligarla a ingerir sus propios excrementos. La Dirección Provincial de Género, Niñez y Acción Social está llevando a cabo un diagnóstico social para evaluar quién puede garantizar la seguridad de los niños afectados. La investigación se centra en determinar la responsabilidad de los familiares y asegurar el bienestar de las víctimas. Se espera que los resultados del diagnóstico social ayuden a tomar decisiones sobre la custodia y protección de los menores. Este incidente resalta la preocupante situación de vulnerabilidad infantil en la región de Gaza. Las autoridades han prometido tomar medidas contundentes contra los responsables de estos actos de violencia.