Bill Gates testificó ante el Congreso de Estados Unidos sobre su relación con Jeffrey Epstein, negando cualquier implicación en los abusos cometidos por este último. El cofundador de Microsoft afirmó que nunca fue testigo de actividades criminales relacionadas con Epstein y que nunca visitó la isla privada, el rancho o la residencia en Florida del condenado. En una declaración preparada para los legisladores, Gates enfatizó que nunca victimizó a nadie. Su testimonio se centra en desvincularse de las acusaciones y controversias que rodean el caso Epstein. La comparecencia de Gates busca aclarar su relación con Epstein y responder a preguntas sobre posibles conexiones. La información fue reportada inicialmente por The Times of Israel.