La ola de frío que azota la región ha provocado una nueva interrupción en el suministro de gas natural comprimido (GNC) en estaciones de servicio, marcando la tercera vez que ocurre este fenómeno en el año. La medida afecta principalmente a comercios que operan bajo el esquema de servicio "interrumpible", diseñados para reducir el consumo en momentos de alta demanda. Esta situación ha generado largas colas de remiseros y taxistas, quienes dependen del GNC para operar. Las autoridades no han especificado la duración de la interrupción ni las causas exactas, más allá de la alta demanda provocada por las bajas temperaturas. El incidente subraya la vulnerabilidad del suministro energético durante los picos de frío. Se espera que la situación se normalice una vez que la demanda disminuya o se restablezca la capacidad de suministro.