La industria del gas en Brasil está mostrando signos de fractura interna, con acusaciones directas hacia Santos como el principal responsable de la actual crisis. Los indicios sugieren una pérdida de la cohesión previamente mostrada por el sector. Las tensiones parecen centrarse en las acciones y decisiones atribuidas a Santos, que se perciben como detonantes de la situación actual. Esta crisis interna podría tener repercusiones significativas en el suministro y los precios del gas en Brasil. Se investigan las causas específicas y el alcance total de la crisis, mientras que las partes involucradas evitan declaraciones públicas detalladas. La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad y el futuro del sector gasífero en Brasil.