Alberto Stasi, condenado por el asesinato de Chiara Poggi en Garlasco en 2007, ha sido liberado del penal de Milán tras cumplir 17 años de prisión. La liberación se produce gracias a la concesión de la libertad condicional, un beneficio que permite a los reclusos completar su pena fuera de la cárcel bajo supervisión. El tribunal de vigilancia de Milán dictaminó la medida, que no está vinculada a un posible proceso de revisión de su condena. Stasi deberá cumplir ciertas condiciones durante este período de libertad supervisada. El caso, que generó gran conmoción en Italia, sigue siendo objeto de debate y controversia. La decisión judicial no implica una declaración de inocencia, sino una evaluación positiva de su reinserción social.