El gobierno de Kenia inauguró un centro regional de transfusión sanguínea en Garissa, mejorando el acceso a servicios vitales para los residentes del noreste y partes de la región oriental del país. Anteriormente, las muestras de sangre recolectadas en estas áreas debían ser enviadas a Nairobi para su análisis y cribado, lo que implicaba retrasos y costos adicionales. El nuevo centro permitirá realizar estas pruebas localmente, agilizando el proceso y reduciendo la carga para los pacientes. Esta iniciativa busca garantizar un suministro de sangre seguro y oportuno para emergencias y tratamientos médicos en la región. La apertura del centro representa una inversión significativa en la infraestructura de salud local y un compromiso con la mejora de la atención médica para las comunidades desatendidas. Se espera que el centro beneficie a un gran número de personas que requieren transfusiones sanguíneas.
