La Comisión de Relaciones en el Lugar de Trabajo (WRC) de Irlanda dictaminó que An Garda Síochána, la policía nacional irlandesa, se negó a pagar la baja por enfermedad “adecuada” a una agente herida durante el servicio. Esta decisión sigue a un fallo similar anterior, en el que se determinó que otra agente femenina también había sido tratada injustamente. La WRC consideró que la negativa a pagar la totalidad de la baja médica era improcedente. Se desconoce el monto exacto que se le negó a la agente, pero el fallo destaca una preocupante tendencia dentro de la fuerza policial irlandesa. El caso plantea interrogantes sobre el cumplimiento de las normas laborales y el trato a los miembros de An Garda Síochána que sufren lesiones en el cumplimiento de su deber. Se espera que este dictamen impulse una revisión de las políticas internas de la policía relacionadas con la baja por enfermedad.