בני גנץ, presidente de Azul y Blanco en Israel, respondió con vehemencia a las declaraciones de la diputada Yulia Malinowski, quien acusó a Gantz de desperdiciar votos. Gantz contraatacó calificando al partido de Malinowski como "el partido más corrupto de Israel". Sus declaraciones implican una fuerte confrontación política dentro del panorama israelí. Gantz advirtió que este partido podría formar un gobierno con los partidos árabes, lo que sugiere una estrategia de oposición y una advertencia sobre posibles alianzas políticas futuras. El intercambio subraya las tensiones y divisiones en la política israelí, particularmente en relación con la formación de coaliciones de gobierno. Esta disputa podría tener un impacto significativo en las negociaciones para formar un nuevo gobierno en Israel. La situación refleja la complejidad del panorama político y las luchas de poder en curso.