El líder de Azul y Blanco, Benny Gantz, lanzó una fuerte crítica contra su antiguo compañero de coalición, acusándolo de priorizar la victoria sobre el adversario político a través de una posible alianza con partidos árabes. Gantz insinuó que su ex-colega estaría dispuesto a formar gobierno con el apoyo de representantes árabes para alcanzar sus objetivos. Esta declaración se produce en un contexto de tensiones políticas y negociaciones para la formación de un nuevo gobierno en Israel. La acusación busca, según analistas, deslegitimar a su ex-aliado y dificultar sus posibilidades de formar una coalición. La respuesta del acusado no ha sido emitida hasta el momento. El ataque verbal intensifica la polarización en el panorama político israelí.