Galatasaray protestó encarecidamente dos decisiones arbitrales durante su partido de la primera jornada de la UEFA Champions League contra el Sporting en Lisboa. El equipo turco reclamó una tarjeta roja para un jugador del Sporting en la primera parte del encuentro. Posteriormente, en la segunda mitad, pidieron la anulación de un penalti a favor del equipo portugués. Las decisiones arbitrales generaron gran indignación en el cuerpo técnico de Galatasaray, llegando el entrenador Okan Buruk a expresar su frustración de manera visible. El partido, disputado en Lisboa, estuvo marcado por estas controversias que afectaron al desarrollo del juego. Galatasaray buscaba un resultado positivo en su debut en la fase de grupos de la Champions League. La polémica arbitral eclipsó el desempeño en el terreno de juego.