El futbolista neerlandés Cody Gakpo marcó un gol durante el partido contra Marruecos en el Mundial 2026 y lo dedicó a su hijo, Elijah Raphael. El niño falleció durante el embarazo de su pareja. La dedicatoria se convirtió en un momento emotivo y ampliamente difundido durante la competición. Gakpo no había hablado públicamente sobre la pérdida hasta este gesto en el campo. El gol representó una forma de homenaje y recuerdo para el jugador. La imagen de la dedicatoria conmovió a seguidores de todo el mundo. Este acto subraya el impacto personal que los eventos deportivos pueden tener en la vida de los atletas.
