Los líderes del G7 mostraron una creciente unidad para intensificar la presión sobre Rusia con el objetivo de poner fin a la guerra en Ucrania. Según fuentes, esta cohesión se vio reforzada por una postura más firme del presidente estadounidense, Donald Trump, respecto a Moscú. La cumbre también abordó la situación en Irán, donde Trump firmó un memorando con la intención de reducir las tensiones y buscar una resolución a las hostilidades con Teherán. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, destacó la convergencia de los líderes en ambos temas. Este acuerdo representa un cambio notable en la dinámica de las relaciones internacionales. Se espera que las medidas anunciadas tengan un impacto significativo en los conflictos en curso. La iniciativa con Irán busca abrir canales de comunicación para una posible negociación.
