Durante la cumbre del G7 en Évian-les-Bains, micrófonos abiertos registraron conversaciones informales entre los líderes mundiales mientras se dirigían a las reuniones. Estas grabaciones revelaron momentos de distensión y risas entre los participantes. Particularmente, se escuchó al expresidente estadounidense Donald Trump generando reacciones humorísticas. El contenido exacto de las conversaciones no se ha detallado completamente, pero se confirma que versaban sobre temas ligeros y no formales. El incidente subraya la dificultad de mantener la privacidad en eventos de alto nivel con cobertura mediática exhaustiva. Las grabaciones han circulado generando atención mediática sobre el ambiente en la cumbre. Se espera que las negociaciones formales continúen a pesar de este episodio.