El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró durante una visita a Irlanda que la próxima cumbre del G7, que se celebrará en Evian, Francia, podría marcar el inicio de discusiones sobre un nuevo orden mundial. Carney sugirió que se plantearán los primeros elementos de este posible cambio en el escenario global durante el encuentro. No especificó cuáles serían estos "elementos" o temas concretos, pero su declaración indica una expectativa de debates significativos. La cumbre del G7 reunirá a líderes de las principales economías industrializadas del mundo. Se espera que la discusión sobre el futuro del orden internacional sea un punto clave en la agenda. La declaración de Carney añade un nuevo nivel de interés y especulación en torno a los objetivos y resultados de la cumbre.