Miles de manifestantes se enfrentaron a la policía en las calles de Ginebra durante las protestas contra la cumbre del G7. Los manifestantes lanzaron objetos contra las barreras policiales e incendiaron vehículos, generando un clima de tensión en la ciudad. Las fuerzas del orden respondieron utilizando gases lacrimógenos, balas de goma y cañones de agua para dispersar a la multitud. Los incidentes se produjeron en el marco de las manifestaciones contra las políticas y decisiones del grupo de los siete países más industrializados del mundo. Las autoridades suizas reforzaron la seguridad en la ciudad ante la llegada de los líderes del G7. Se reportan heridos tanto entre los manifestantes como entre los agentes policiales, aunque la magnitud exacta aún no se ha confirmado. La situación sigue siendo volátil y las autoridades instan a la calma.