Las protestas contra la cumbre del G7 en Ginebra congregaron a aproximadamente 20,000 personas. Si bien la gran mayoría de los manifestantes participaron de manera pacífica, la jornada derivó en enfrentamientos violentos con las fuerzas del orden. Las autoridades suizas informaron que la protesta inicialmente tuvo un carácter festivo y lúdico, similar a un carnaval. No obstante, un grupo indeterminado de individuos protagonizó actos vandálicos y confrontaciones directas con la policía. Las autoridades no han proporcionado detalles sobre el número de detenidos o heridos. La situación generó tensión en la ciudad, obligando a un fuerte despliegue policial para controlar los disturbios y garantizar la seguridad de los participantes de la cumbre. Se investigan las causas y los responsables de la escalada de violencia.