Los líderes del G7 se comprometieron a fortalecer la cooperación en torno a los riesgos y beneficios de la inteligencia artificial (IA) avanzada. Durante las discusiones, se propuso un sistema de "socios de confianza" para facilitar el acceso de países fuera de Estados Unidos a modelos de IA de vanguardia desarrollados por empresas estadounidenses como Anthropic. Esta iniciativa busca equilibrar la innovación con la seguridad y la necesidad de una gobernanza responsable de la IA. El objetivo es permitir que aliados estratégicos se beneficien de los avances en IA sin comprometer la seguridad nacional de EE.UU. La propuesta responde a la creciente preocupación por el dominio estadounidense en este campo tecnológico clave. Se espera que este sistema promueva una colaboración internacional más amplia en el desarrollo y la implementación de la IA.
