Los líderes del G7 concluyeron su reunión en Evian instando a un crecimiento económico mundial más equilibrado, sostenible y resistente a futuras crisis. En un comunicado, enfatizaron la importancia de restaurar rápidamente la libre y segura navegación a través del Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio energético global. La declaración subraya la preocupación por las tensiones regionales que amenazan la estabilidad económica mundial. Los mandatarios también abordaron temas relacionados con la inflación, la seguridad alimentaria y la necesidad de fortalecer la cooperación internacional. Se comprometieron a trabajar en conjunto para mitigar los riesgos económicos y geopolíticos. La seguridad energética y la estabilidad de los mercados fueron identificadas como prioridades clave. El G7 reafirmó su apoyo a Ucrania y condenó la agresión rusa.
