Protestas contra la cumbre del G7, que se celebra en Évian, Francia, derivaron en enfrentamientos y actos vandálicos en Ginebra, Suiza. Alrededor de 20.000 manifestantes, incluyendo activistas medioambientales, feministas y pro-Palestina, participaron en la marcha que inicialmente fue pacífica. Un grupo minoritario de manifestantes incendió un vehículo Tesla y atacó un edificio de las Naciones Unidas, rompiendo ventanas. La policía respondió con gases lacrimógenos ante el lanzamiento de botellas y otros objetos por parte de algunos manifestantes, estimando en 600 el número de alborotadores. A pesar de que la cumbre no se realiza en Ginebra, sino en Évian, la ciudad ha sido escenario de protestas similares en el pasado, incluyendo incidentes con daños millonarios en 2003. La cumbre del G7, que reúne a líderes de las principales economías mundiales, se centra en temas geopolíticos, la situación en Ucrania y Oriente Medio, y el futuro de la inteligencia artificial. La cumbre se retrasó un día para permitir la asistencia del expresidente Trump a un evento en Estados Unidos.