Los líderes del G7 reafirmaron su apoyo a Ucrania frente a la agresión rusa y anunciaron planes para intensificar la presión económica sobre Moscú. Paralelamente, celebraron el acuerdo preliminar de paz alcanzado entre Estados Unidos e Irán, firmado por Trump antes de la cumbre. Los mandatarios se mostraron dispuestos a colaborar en la implementación de dicho acuerdo. La declaración conjunta subraya el compromiso del grupo con la estabilidad internacional y la resolución pacífica de conflictos. No se detallaron medidas específicas sobre la intensificación de las sanciones a Rusia, pero sí se anticipó una mayor coordinación. El acuerdo entre EEUU e Irán representa un paso adelante en las negociaciones diplomáticas en curso. La cumbre del G7 se centró en abordar desafíos globales clave, incluyendo la seguridad y la economía.