Los líderes del G7 reafirmaron su firme apoyo a Ucrania, comprometiéndose con asistencia militar inmediata, especialmente en sistemas de defensa aérea. Además, anunciaron la imposición de nuevas sanciones contra Rusia en respuesta a la invasión. El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, celebró el cambio de tono del encuentro. El presidente Volodímir Zelenski destacó que la postura de Vladímir Putin indica una falta de voluntad para poner fin al conflicto. Zelenski desestimó la propuesta del Kremlin de una reunión entre ambos presidentes en Moscú, calificándola de maniobra dilatoria. El G7 busca con estas medidas fortalecer la capacidad de Ucrania para defenderse y presionar a Rusia para que cese las hostilidades.
