Los líderes del G7 reafirmaron su apoyo a Ucrania, incluyendo su integridad territorial, en una reunión celebrada en Francia. El grupo acordó intensificar la presión económica sobre Rusia, buscando debilitar su capacidad para continuar la guerra. Esta intensificación incluirá el fortalecimiento de las sanciones ya existentes, con un enfoque particular en los sectores de petróleo y gas. La declaración conjunta emitida por los líderes subraya la unidad del G7 frente a la invasión rusa. El objetivo principal es limitar los recursos financieros de Moscú y obligar a un cambio en su política. Se espera que las nuevas medidas tengan un impacto significativo en la economía rusa. La iniciativa busca, además, demostrar un compromiso continuo con la soberanía y la seguridad de Ucrania.