La cumbre del G7 en Evian-les-Bains se centró en varios temas clave de la geopolítica mundial. Las discusiones incluyeron la situación del acuerdo nuclear con Irán, con una fuerte presencia de la postura estadounidense. El conflicto en Ucrania y las relaciones con Rusia también ocuparon un lugar central en las conversaciones. Los líderes abordaron la creciente influencia de China en el mercado de materias primas estratégicas, generando preocupación. Adicionalmente, se discutió la necesidad de regular la inteligencia artificial, reconociendo su potencial y sus riesgos. La cumbre reflejó las tensiones y desafíos actuales que enfrenta el grupo de las siete economías más avanzadas del mundo. Se espera que las conclusiones de la reunión influyan en las políticas internacionales de los próximos meses.